Calculadora de rozamiento
Resultado
Coeficiente de rozamiento
- Ángulo a partir del cual desliza
- 30,96 °
- Aceleración máxima que da el rozamiento
- 5,884 m/s²
Calculadora de rozamiento: el coeficiente de rozamiento que hay entre dos superficies, medido a partir de la fuerza que hace falta para que una deslice sobre la otra y de la fuerza normal que las aprieta. El coeficiente de rozamiento es la razón entre las dos, μ = F ÷ N, y no tiene unidades: es un número puro, entre 0 y 1 en casi todos los casos reales, que dice qué fracción del peso hay que empujar para mover algo. Esa definición tiene una consecuencia que sorprende a casi todo el mundo la primera vez: el coeficiente no depende del área de contacto ni de la masa, así que arrastrar un bloque grande cuesta lo mismo por kilo que uno pequeño del mismo material, y el valor solo cambia si cambia el par de materiales o el estado de las superficies. Los valores por defecto son goma sobre hormigón seco, 300 N de fuerza bajo 500 N de carga, que da 0,6, el valor clásico de un neumático en buen estado sobre asfalto seco. La página informa además del ángulo de rozamiento, que es la inclinación a la que un objeto empieza a deslizar por sí solo, y de la aceleración máxima que esa adherencia puede dar, que es la cifra que realmente decide si un coche frena o derrapa. La tabla de abajo recoge las siete parejas de materiales que se citan siempre, con el margen en el que suele caer cada una.
Coeficientes de rozamiento de siete parejas de materiales
| Par de materiales | Coeficiente de rozamiento (μ) | Cuándo te lo encuentras |
|---|---|---|
| Goma sobre hormigón seco | 0,6 – 0,9 | El caso de todos los días, y la razón de que un coche se detenga. Un neumático sobre asfalto seco está cerca del techo de esta banda cuando es nuevo y está caliente, y cerca del suelo cuando está desgastado o la superficie tiene polvo. |
| Goma sobre hormigón mojado | 0,45 – 0,6 | Alrededor de dos tercios del valor en seco, que es lo que de verdad dicen las tablas de distancias de frenado. No es tanto el agua actuando de lubricante como la película de agua que impide que la goma llegue a tocar la superficie. |
| Acero sobre acero | 0,4 – 0,8 | La banda es ancha porque depende por completo del acabado: mecanizado y seco está cerca del techo, y ese mismo par engrasado baja a unos 0,16. Ese derrumbe al lubricar es la razón entera de que los rodamientos y las cajas de cambios lleven aceite dentro. |
| Madera sobre madera | 0,25 – 0,5 | Habitual en los experimentos de instituto porque un taco y una tabla son fáciles de conseguir. Varía con la dirección de la veta y con lo lisas que estén las superficies, y el valor sube con fuerza cuando las caras están limpias y planas como para encajar una en otra. |
| Vidrio sobre vidrio | 0,9 – 1,0 | En lo alto del rango conocido, y suele ser más alto de lo que la gente supone. Dos lunas limpias se agarran con fuerza, y es una de las parejas que pasa de 1 si las superficies se limpian a conciencia y se dejan en vacío. |
| Hielo sobre hielo | 0,02 – 0,1 | La banda más baja con la que se topa casi todo el mundo. El valor sube hacia el techo de la banda a medida que el hielo se enfría, y por eso el hielo a veinte bajo cero es bastante menos traicionero que el hielo a un grado bajo cero. |
| PTFE sobre acero | 0,04 – 0,2 | La pareja de bajísimo rozamiento fabricada a propósito, y la razón de que existan las sartenes antiadherentes y los cojinetes de baja fricción. No es el número más bajo de esta tabla, y conviene recordarlo: un plástico mal elegido puede resbalar menos que uno bien elegido. |
Cada fila es un par de superficies y no un material suelto, porque el coeficiente pertenece al par: el acero sobre acero puede valer 0,8 o 0,16 según esté seco o engrasado, y esa diferencia es más grande que la que hay entre parejas distintas. Los márgenes no son un signo de imprecisión del cálculo sino del estado de las superficies; el valor que uses debe ser el del caso concreto que tengas delante, y ante la duda, el del extremo conservador. Hay tres filas que se usan mucho en la práctica: la de goma sobre hormigón seco para cualquier cosa relacionada con frenar, la de hielo sobre hielo cuando el resultado importa por lo bajo que es, y la de PTFE sobre acero cuando el objetivo es reducir el rozamiento al mínimo. Fíjate en que el acero sobre acero engrasado baja a 0,16 y en que el hielo a un grado bajo cero ronda 0,05: un patinador sobre hielo y un cojinete engrasado están, en cuanto a rozamiento, más cerca de lo que parece.
Fórmula
coeficiente de rozamiento = fuerza de rozamiento ÷ fuerza normal ángulo de rozamiento = arcotangente del coeficiente aceleración máxima = coeficiente × gravedad estándar
- F
- Fuerza de rozamiento medida, en newtons; la casilla acepta kN, lbf y kgf. Es la fuerza que hay que vencer para que las superficies deslicen una sobre otra, la que marca un dinamómetro cuando tiras de un bloque, y cuanto más grande sea para una carga dada, mayor es el coeficiente
- N
- Fuerza normal, en newtons, que es la fuerza perpendicular con la que las dos superficies se aprietan. En un objeto horizontal sin más fuerzas es igual a su peso, así que 500 N de normal son unos 51 kg de masa, pero en un plano inclinado vale menos y hay que calcularla aparte
- μ
- Coeficiente de rozamiento, adimensional. Vale 0,6 en goma sobre hormigón seco, 0,05 en un patín sobre hielo y alrededor de 1,4 en un neumático de carreras caliente, y es una propiedad del par de superficies y no de una sola de ellas. Se distingue el coeficiente de rozamiento estático del rozamiento cinético: el estático, que es el que se mide sin llegar a deslizar, suele ser algo mayor
- θ
- Ángulo de rozamiento, en grados: la inclinación del plano a la que el objeto empieza a deslizar por su propio peso, arcotangente de μ. Con un coeficiente de 0,6 el ángulo es 30,96°, y es la manera más rápida de medir un coeficiente en el taller con una tabla inclinable y un transportador
- a
- Aceleración máxima que esa adherencia puede comunicar, μ × g₀, en m/s². Es el dato que decide si un vehículo frena o derrapa y no se muestra aparte en el resultado porque sale de multiplicar el coeficiente por la gravedad estándar, así que con el coeficiente en la mano ya se puede leer en la tabla de g
Usa esta página cuando tengas dos fuerzas medidas y quieras saber qué coeficiente hay entre esas dos superficies: has arrastrado un bloque con un dinamómetro y quieres sacar el número, estás comparando un suelo de hormigón con uno de baldosa, o necesitas el coeficiente real de una superficie concreta en lugar del valor de tabla porque está húmeda, sucia o pintada. Es la página del experimento y de la consulta; la otra mitad del problema es la página de fuerza de rozamiento, que va en sentido contrario y sirve cuando ya conoces el coeficiente y lo que quieres es saber cuánta fuerza hace falta. Dos cosas conviene tener claras antes de fiarse del número. La primera es que hay dos coeficientes por cada pareja de superficies, el estático y el cinético, y que el primero es el que se mide justo antes de que algo empiece a moverse, mientras que el segundo se mide ya deslizando; como el estático suele ser mayor, medir durante el deslizamiento da un valor un poco bajo para el arranque. La segunda es que el coeficiente no es una constante universal de los materiales, sino un número que resume el estado de las superficies: humedad, temperatura, polvo, desgaste y presión lo mueven, y por eso la tabla que hay más abajo da márgenes y no valores únicos. En un coche, ese margen es la diferencia entre frenar y derrapar.
Ejemplos resueltos
Goma sobre hormigón seco: 300 N de rozamiento bajo 500 N de carga
- Fuerza de rozamiento medida: 300 N
- Fuerza normal: 500 N, que son unos 51 kg de masa apoyados
- Coeficiente: 300 ÷ 500 = 0,6
- Ángulo de rozamiento: arcotangente de 0,6 = 30,96°
- Aceleración máxima: 0,6 × 9,80665 = 5,884 m/s², o 0,6 g
Es el caso de manual y el número que se cita para un neumático en buen estado sobre asfalto seco. Las tres salidas dicen lo mismo de tres maneras distintas, y conviene ver por qué: el 0,6 del coeficiente, el 30,96° del ángulo y el 5,884 m/s² de aceleración son la misma información, porque el ángulo es la arcotangente del coeficiente y la aceleración es el coeficiente multiplicado por la gravedad. El de la aceleración es el más útil de los tres cuando lo que te interesa es si algo va a derrapar: 5,884 m/s² es lo máximo que ese par de superficies puede frenar, y cualquier frenada que pida más termina en deslizamiento.
Un patín sobre hielo: 35 N de fuerza lateral contra 700 N de peso
- Fuerza de rozamiento medida: 35 N
- Fuerza normal: 700 N, el peso del patinador
- Coeficiente: 35 ÷ 700 = 0,05
- Ángulo de rozamiento: arcotangente de 0,05 = 2,86°
- Aceleración máxima: 0,05 × 9,80665 = 0,49 m/s², o 0,05 g
El hielo enseña lo que significa un coeficiente bajo. Un ángulo de 2,86° es menos de un dedo de desnivel en una tabla de medio metro: basta con eso para que el patinador empiece a deslizar, y de ahí que una superficie helada con una pendiente mínima ya sea peligrosa. La aceleración máxima de 0,49 m/s² es lo que puede frenar como mucho, así que detenerse desde una velocidad de paseo le lleva varios segundos y bastantes metros, y ese es exactamente el problema de caminar sobre hielo: no es que el pie resbale, es que no hay manera de generar una deceleración apreciable.
Un neumático de carreras caliente: 11.200 N de agarre con 8000 N de carga
- Fuerza de rozamiento medida: 11.200 N — 11,2 kN
- Fuerza normal: 8000 N, la carga sobre ese eje
- Coeficiente: 11.200 ÷ 8000 = 1,4
- Ángulo de rozamiento: arcotangente de 1,4 = 54,46°
- Aceleración máxima: 1,4 × 9,80665 = 13,729 m/s², o 1,4 g
Un coeficiente mayor que 1 no es un error y no rompe ninguna ley: significa que la fuerza lateral que aguanta el neumático es mayor que la carga que lo aprieta, y se consigue con una goma blanda que se deforma y se agarra a las irregularidades del asfalto, más una temperatura de trabajo que la mantiene pegajosa. Es el motivo de que los neumáticos de competición se calienten en la vuelta de formación y de que un neumático frío agarre mucho menos. Los 13,729 m/s² de aceleración máxima son 1,4 g, más que la gravedad: un coche de carreras puede frenar más fuerte de lo que pesa, y por eso los pilotos aguantan fuerzas que en un turismo no aparecen nunca.
Limitaciones
El coeficiente que calcula esta página es un número medido, y solo describe la situación en la que se ha medido: el mismo par de materiales da valores distintos según la humedad, la temperatura, el polvo, el desgaste de las superficies, la presión entre ellas y la velocidad de deslizamiento. La tabla de referencia da márgenes y no valores únicos precisamente por eso, y hay que tratarla como una orientación para elegir un orden de magnitud, no como una constante. La fórmula supone que la fuerza de rozamiento es proporcional a la fuerza normal, que es una buena aproximación en un rango amplio pero falla en los extremos: a presiones muy altas la superficie se deforma y el coeficiente cambia, y a velocidades altas el rozamiento crece con la velocidad en lugar de quedarse constante. No distingue entre rozamiento estático y cinético: la página calcula un único coeficiente a partir de las dos fuerzas que le des, y si has medido durante el deslizamiento el valor es el cinético, que suele ser algo menor que el estático que hace falta para arrancar. En un neumático real hay además una dependencia fuerte con la carga que este modelo lineal no recoge: la adherencia crece con la carga pero menos que proporcionalmente, y por eso el reparto de peso entre ejes cambia el comportamiento del coche. Tampoco entra la deformación del objeto, ni la posibilidad de que vuelque antes de deslizar, que en un objeto alto y estrecho puede ocurrir antes de que la fuerza supere el límite del rozamiento. Por último, la aceleración máxima que se muestra es la que permitiría esa adherencia en una frenada recta sobre suelo horizontal y con las cuatro ruedas igual de cargadas, y ninguna de esas tres condiciones se cumple de verdad en una frenada real en curva.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se mide el coeficiente de rozamiento?
- Se ponen las dos fuerzas en la fórmula μ = F ÷ N. Arrastras el objeto con un dinamómetro ya en movimiento y lees la fuerza de rozamiento, pesas el objeto para tener la fuerza normal —que en un plano horizontal es su peso— y divides. Un bloque que necesita 300 N para deslizar sobre una superficie que lo aprieta con 500 N tiene un coeficiente de 300 ÷ 500 = 0,6. Con un plano inclinable se llega al mismo número sin dinamómetro: el ángulo al que arranca solo, su arcotangente, es el coeficiente.
- ¿Qué diferencia hay entre el rozamiento estático y el cinético?
- El estático es el que hay que vencer para que las superficies empiecen a moverse, y el cinético es el que actúa una vez que ya están deslizando. En casi todas las parejas de materiales el estático es mayor, y esa diferencia es la que se nota como un tirón al arrancar: haces fuerza creciente, el objeto no se mueve, y de golpe se suelta. Por eso un neumático frena mejor justo antes de bloquearse que con la rueda bloqueada, y ese es el principio del ABS: mantener la rueda cerca del límite estático en lugar de dejarla deslizar con el cinético.
- ¿Por qué no aparece la aceleración en g si aparece la aceleración máxima?
- Porque sale directamente del coeficiente: la aceleración máxima es μ × g₀, así que dividirla entre 9,80665 devuelve el propio coeficiente. En otras palabras, con el sistema de unidades adecuado el coeficiente y la aceleración expresada en g son el mismo número, 0,6 y 0,6 g, y mostrarlo otra vez sería repetir el resultado principal con otro nombre. La columna de m/s² se da porque es la unidad en la que se comparan las frenadas con otras magnitudes del movimiento.
- ¿El coeficiente depende del peso del objeto?
- No en este modelo, y es la propiedad más contraintuitiva de la fórmula. La fuerza de rozamiento crece con la fuerza normal, y la normal crece con el peso, así que al dividir las dos el peso se cancela: un bloque de 1 kg y otro de 100 kg del mismo material sobre el mismo suelo tienen el mismo coeficiente, aunque la fuerza que hay que hacer sea cien veces mayor en el segundo. Lo que sí cambia con la carga en la realidad es el ajuste fino del valor, porque las superficies se deforman de forma distinta, y por eso los neumáticos de competición tienen una curva de adherencia con la carga en vez de un número fijo.
- ¿Qué es el ángulo de rozamiento?
- Es la inclinación a la que un objeto apoyado en un plano empieza a deslizar por su propio peso, y su tangente es exactamente el coeficiente: 0,6 corresponde a 30,96°. Es la manera más cómoda de medir un coeficiente sin dinamómetro, porque basta con subir una tabla despacio y anotar el ángulo en el que el objeto arranca. En ingeniería se usa al revés: el ángulo de rozamiento interno de un terreno o de un granel indica la pendiente máxima a la que un talud se sostiene.
- ¿Por qué un neumático puede tener un coeficiente mayor que 1?
- Porque el coeficiente es la razón entre la fuerza lateral que aguanta la superficie y la carga que la aprieta, y no hay ninguna ley que impida que la primera sea mayor que la segunda. Se consigue con una goma blanda que se deforma y se engancha a las irregularidades del asfalto, y con una temperatura de trabajo que la mantiene pegajosa, así que un neumático de competición en su punto llega a 1,4 o más, mientras que uno de calle ronda 0,9 sobre asfalto seco. El mismo neumático frío o sobre mojado baja mucho, y esa variación es la que explica casi todas las diferencias de frenada que se ven en una carrera.
Referencias
- Friction (College Physics 2e, §5.1) — the μ = F/N definition, the tables of measured coefficients, and the difference between static and kinetic friction — OpenStax
- Friction — why the coefficient depends on the pair of surfaces and their state rather than on the materials alone, and the microscopic origins of the force — Wikipedia
- El Sistema Internacional de Unidades (SI) — el newton y la gravedad estándar g₀ = 9,80665 m/s² que convierte el coeficiente en aceleración máxima, y los factores exactos de la libra-fuerza y el kilogramo-fuerza — Centro Español de Metrología (CEM)