Calculadora de depreciación vehicular
Resultado
Valor tras el periodo de tenencia
- Valor perdido en el primer año
- 6000,00
- Depreciación total
- 17.471,85
- Valor conservado
- 41,76 %
La depreciación de un vehículo no es un gasto que se paga una vez, sino una curva, y esta página la dibuja con dos tasas distintas. La primera es la del primer año, que casi siempre es la mayor: un vehículo se convierte en usado en el momento en que sale del concesionario, y ese solo paso se lleva más valor que cualquier año posterior. La segunda es la de los años siguientes, que se aplica al valor que queda y no al precio de compra, y por eso la curva se aplana en lugar de ser una recta: cada año se lleva una cantidad menor que el anterior aunque el porcentaje no cambie, y es la razón de que los primeros años sean los caros y los últimos casi no se noten. Con un precio de compra de 30.000, una caída del 20 % el primer año y del 15 % los siguientes, el valor tras cinco años es 12.528,15: se ha perdido más de la mitad del precio, y 6000 de esa pérdida ocurrieron en los primeros doce meses. La cifra que más se usa de todas es la última, el valor conservado, que es además la base del valor de reventa que verás en cualquier anuncio, y es la que permite comparar vehículos de precios muy distintos. Las cantidades no llevan símbolo de moneda.
Un vehículo de 30.000 al 20 % el primer año y al 15 % después, año a año
| Años de tenencia | Valor al cierre del año | Perdido ese año | Perdido en total |
|---|---|---|---|
| 1 | 24000 | 6000 | 6000 |
| 2 | 20400 | 3600 | 9600 |
| 3 | 17340 | 3060 | 12660 |
| 4 | 14739 | 2601 | 15261 |
| 5 | 12528.15 | 2210.85 | 17471.85 |
| 6 | 10648.93 | 1879.22 | 19351.07 |
El eje es el plazo de tenencia, porque la pregunta que responde esta tabla es qué le hace el paso del tiempo a un mismo vehículo. El precio de compra y las dos tasas se quedan en los valores por defecto, así que basta con dejar esos tres campos quietos y comprobar cualquier fila a mano. Hay dos cosas que merecen una lectura atenta. La primera fila es la empinada: 6000 se van en el primer año y ningún año posterior se acerca, porque el segundo se lleva 3600 y cada uno de los siguientes menos todavía. Y la relación entre filas consecutivas se estabiliza: a partir del segundo año cada valor es el 85 % del de arriba, porque la tasa de los años siguientes nunca cambia y la base es simplemente más pequeña. El escalón del precio de compra a la primera fila es el único del 80 % que hay en la tabla, y eso es exactamente la diferencia que los dos campos separados existen para expresar. La última columna es el precio de compra menos el valor de al lado, así que la última fila dice que de los 30.000 se han ido 17.471,85 y quedan 12.528,15.
Fórmula
Valor tras n años = precio de compra × (1 − tasa del primer año ÷ 100) × (1 − tasa de los años siguientes ÷ 100)^(n − 1), redondeado a dos decimales al final de cada año; valor perdido en el primer año = precio de compra − valor tras el primer año; depreciación total = precio de compra − valor tras n años; valor conservado = valor tras n años ÷ precio de compra × 100
- Purchase price
- Lo que costó el vehículo cuando era nuevo, o la cifra contra la que quieras medir la caída. Es el punto de partida de la curva y el denominador del valor conservado, así que un precio que ya incluya impuestos y gastos de entrega da una respuesta ligeramente distinta de un precio de tarifa: las dos son defendibles, pero hay que usar la misma en los dos lados de la comparación.
- First year depreciation rate
- La caída del primer año, como porcentaje del precio de compra. Es un campo propio porque el primer año no es un año como los demás: un vehículo se vuelve usado en el instante en que sale del concesionario, y ese escalón suele ser el mayor que da la curva. Escribir aquí el mismo número que abajo convierte la curva en un saldo decreciente puro, lo cual es un modelo legítimo pero distinto.
- Later years depreciation rate
- La caída de cada año posterior al primero, aplicada al valor al inicio de ese año y no al precio de compra. Aplicarla sobre el precio original daría una línea recta y acabaría llevando el valor por debajo de cero, así que esta tasa compone sobre lo que queda. Eso es lo que hace que la curva se doble: cada año resta una cantidad menor que el anterior aunque el porcentaje nunca cambie.
- Ownership years
- Cuánto tiempo se conserva el vehículo, en años enteros. Fija cuántas veces se aplica la tasa de los años siguientes, así que es el único campo que cambia el total sin cambiar ninguna de las dos tasas. Quince años de un vehículo no son cinco años tres veces: la composición es toda la razón de que las tenencias largas acaben valiendo tan poco.
- Value after ownership
- Lo que vale el vehículo al final del periodo, impreso con dos decimales. Es la cifra que se compara con una oferta de tasación o con un precio de venta entre particulares, y es el único número de esta página que un comprador o un concesionario reconocería como un precio y no como un estadístico.
- First year depreciation
- El dinero perdido solo en el primer año, que suele ser el mayor de toda la tabla y la cifra que más sorprende. Con los valores por defecto son 6000 de un vehículo de 30.000, y el segundo año se lleva solo 3600: el primer año cuesta dos tercios más que el siguiente, y esa es la forma que los dos campos separados existen para expresar.
- Total depreciation
- El precio de compra menos el valor al final, en dinero y no en porcentaje. En tenencias cortas es casi igual a la cifra del primer año; en tenencias largas se acerca al precio de compra entero, porque la curva nunca deja de bajar y por sí sola no toca ningún suelo.
- Value retained
- Lo que queda como porcentaje de lo que se pagó, que es la forma más útil para comparar vehículos de precios distintos. Un vehículo de 10.000 y otro de 60.000 que conservan los dos un 40 % han seguido la misma curva, y leer el valor conservado en lugar del dinero perdido es lo que hace visible esa igualdad.
Úsala antes de comprar, no después: la pregunta que responde es cuánto va a costar la tenencia y no cuánto va a costar la compra, y son dos cifras muy distintas. Sirve para comparar dos vehículos de precios parecidos con curvas distintas —uno que se hunde el primer año y otro que baja despacio— y sirve sobre todo para decidir el plazo: si el plan es quedarse el vehículo tres años, la mayor parte de la pérdida ya ha ocurrido cuando llega el momento de venderlo, y alargar la tenencia reparte ese primer escalón entre muchos más años. Tres advertencias van con ella. La primera es que las dos tasas son una suposición tuya: el mercado no publica una tasa oficial, y cada modelo, cada marca y cada país se comportan de forma distinta, así que lo razonable es mirar los precios reales de usados del mismo modelo con dos o tres años y sacar de ahí las tasas. La segunda es que la curva describe el valor de mercado y no el costo de tener el vehículo: seguro, combustible, mantenimiento, impuestos y revisiones no aparecen por ninguna parte, y en un vehículo viejo pueden superar la depreciación anual. La tercera es que un siniestro, una reparación seria o un cambio de modelo pueden mover el valor de golpe, y esta curva no modela ninguno de los tres.
Ejemplos resueltos
El caso por defecto: un vehículo de 30.000 a lo largo de cinco años
- Año 1: 30.000 × (1 − 0,20) = 24.000
- Año 2: 24.000 × 0,85 = 20.400
- Año 3: 20.400 × 0,85 = 17.340
- Año 4: 17.340 × 0,85 = 14.739
- Año 5: 14.739 × 0,85 = 12.528,15
- Valor perdido en el primer año: 30.000 − 24.000 = 6000
- Depreciación total: 30.000 − 12.528,15 = 17.471,85
Es el ejemplo por defecto y lo que enseña es la forma de la curva: el primer año se lleva 6000 y a partir de ahí cada año resta menos que el anterior, hasta llegar a los 12.528,15 del quinto. Dos cosas merecen comprobarse a mano. La primera es que la tasa de los años siguientes se aplica al valor del año anterior y no al precio de compra: si se aplicara a los 30.000, cada año restaría 4500, la curva sería una recta y al quinto año el valor sería 12.000 en lugar de 12.528,15. La segunda es que el porcentaje de caída anual es constante mientras la cantidad no lo es, y esa distinción es exactamente lo que separa esta página de una división simple.
Un solo año: lo que cuesta el primer escalón
- Año 1: 30.000 × (1 − 0,20) = 24.000
- Valor perdido en el primer año: 30.000 − 24.000 = 6000
- Depreciación total: 30.000 − 24.000 = 6000
- Valor conservado: 24.000 ÷ 30.000 × 100 = 80 %
Con un año de tenencia las tres cifras de dinero dicen lo mismo, porque solo ha habido un año: el valor perdido en el primer año y la depreciación total coinciden, y la tasa de los años siguientes ni siquiera llega a usarse. Es el caso que explica por qué comprar y vender en pocos meses es la operación más cara del mercado del automóvil: se paga el escalón entero y no hay años suficientes para repartirlo.
La misma tasa en los dos campos: un 20 % plano cada año
- Año 1: 30.000 × (1 − 0,20) = 24.000
- Año 2: 24.000 × 0,80 = 19.200
- Año 3: 19.200 × 0,80 = 15.360
- Valor perdido en el primer año: 30.000 − 24.000 = 6000
- Depreciación total: 30.000 − 15.360 = 14.640
Escribir el mismo número en los dos campos convierte la curva en un saldo decreciente sin escalón inicial, que es el modelo que usan los instrumentos contables y también una descripción razonable de un vehículo que ya tenía un año cuando se compró. Fíjate en que el porcentaje es idéntico en los tres años y las cantidades no: 6000, 4800 y 3840, cada una menor que la anterior, porque el 20 % se calcula cada vez sobre una base más pequeña. Esa es la diferencia entre un porcentaje constante y una cantidad constante.
Un primer año flojo y una caída rápida después
- Año 1: 10.000 × (1 − 0,05) = 9500
- Año 2: 9500 × 0,75 = 7125
- Valor perdido en el primer año: 10.000 − 9500 = 500
- Depreciación total: 10.000 − 7125 = 2875
Los dos campos existen precisamente para poder escribir un caso como este, que es el contrario del habitual: el vehículo apenas pierde valor el primer año y luego cae con fuerza. Es una curva perfectamente posible —un modelo con lista de espera, o uno que se compró usado y ya había pasado por el escalón grande— y sirve para ver que la página no impone ninguna forma: el segundo año se lleva 2375 frente a los 500 del primero, y la cifra total es un 28,75 % del precio.
Una tenencia larga: treinta años
- Año 1: 30.000 × 0,80 = 24.000
- Años 2 a 30: 24.000 × 0,85²⁹ = 215,47
- Valor perdido en el primer año: 30.000 − 24.000 = 6000
- Depreciación total: 30.000 − 215,47 = 29.784,53
- Valor conservado: 215,47 ÷ 30.000 × 100 = 0,72 %
Es el ejemplo que muestra el límite del modelo: a los treinta años el valor calculado es 215,47, un 0,72 % del precio, y en la realidad ningún vehículo de treinta años vale eso ni deja de valer nada. La curva nunca toca el cero, así que sigue bajando indefinidamente, y esa es una propiedad de la fórmula y no un hecho sobre el mercado: en el mundo real el valor se aplana cuando el vehículo pasa a tener valor por piezas o por colección. Es la razón de que este campo interese para diez o quince años y no para treinta.
Limitaciones
La curva que dibuja esta página es suave y el mercado es escalonado. Las dos tasas son constantes, así que el modelo supone que el mismo porcentaje se aplica todos los años a partir del primero, y en la realidad el valor se mueve por otras razones: un rediseño del modelo, una campaña de descuentos del fabricante, un cambio en los precios del combustible o una normativa de emisiones pueden tumbar el valor de un año para otro, y nada de eso está aquí. Tampoco modela el kilometraje: un vehículo con 40.000 kilómetros y otro con 120.000 del mismo año no valen lo mismo, y la página no tiene ningún campo donde decirlo. No entra el estado de conservación, ni los accidentes, ni el mantenimiento, ni si el vehículo tiene un historial de servicio completo. No hay costos de tenencia: seguro, impuestos, combustible, revisiones y neumáticos son dinero real y no aparecen en ninguna columna, y en un vehículo ya depreciado suelen pesar más que la depreciación del año. No hay inflación, así que las cifras están en dinero del momento de la compra y no en dinero de cada año. Y no hay ninguna distinción entre valor de tasación, precio de venta a un particular y lo que ofrece un concesionario a cuenta de otro: esta página produce una sola cifra y esos tres precios no son el mismo. Por último, ninguna cantidad lleva símbolo de moneda.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se calcula la depreciación de un vehículo?
- Multiplica el precio de compra por uno menos la tasa del primer año, y a partir de ahí aplica cada año la tasa de los años siguientes sobre el valor que queda. Con 30.000, una caída del 20 % el primer año y del 15 % los siguientes: el primer año vale 24.000, el segundo 20.400 y el quinto 12.528,15. La clave está en que la segunda tasa nunca se aplica al precio de compra original, sino al valor del año anterior.
- ¿Por qué la tasa del primer año es distinta de las demás?
- Porque el primer año no se comporta como los otros. Un vehículo se convierte en usado en el momento en que sale del concesionario, y ese solo hecho se lleva más valor que cualquier año posterior: en un vehículo de 30.000 son 6000 frente a los 3600 del segundo año. Poner la misma tasa en los dos campos es posible y da una curva decreciente pura, que es un modelo legítimo para un vehículo que ya se compró usado, pero describe otra cosa.
- ¿Cuánto valor pierde un vehículo cada año?
- Depende del modelo, de la marca y del mercado, y esta página no lo sabe: las dos tasas son una suposición que escribes tú. La forma de acertar es mirar precios reales: busca el mismo modelo con uno, dos y tres años y compara esos precios con lo que costaba nuevo. Es más trabajo que elegir un porcentaje de memoria, pero es la única forma de que la curva describa tu mercado y no un promedio ajeno.
- ¿La página incluye el seguro, el combustible o el mantenimiento?
- No, y conviene no confundirlos con la depreciación. Esta página calcula una sola cosa: cuánto vale el vehículo al final de cada año, es decir cuánto dinero se pierde por el simple paso del tiempo. Los gastos de tenerlo son dinero que sale cada mes y no aparece en ninguna columna. En un vehículo ya muy depreciado esos gastos suelen pesar más que la depreciación anual, así que dejar de perder valor no significa que el vehículo salga gratis.
- ¿Qué significa el valor conservado?
- Es el valor que queda al final del periodo como porcentaje de lo que se pagó. Con los valores por defecto son 12.528,15 sobre 30.000, es decir un 41,76 %. Es la cifra más útil para comparar vehículos de precios distintos, porque un vehículo de 10.000 y otro de 60.000 que conservan el mismo porcentaje han seguido la misma curva, y esa igualdad no se ve mirando el dinero perdido, que es seis veces mayor en el segundo caso.
- ¿Por qué el valor no llega nunca a cero?
- Porque cada año se multiplica por un factor menor que uno y el resultado de multiplicar nunca es exactamente cero. A los treinta años la página calcula 215,47 sobre un vehículo de 30.000, un 0,72 % del precio, y esa cifra es un artefacto de la fórmula y no una descripción del mercado: en la realidad el valor se aplana cuando el vehículo pasa a valer por piezas, por uso o por colección. El modelo es razonable para diez o quince años y deja de serlo mucho antes de los treinta.
Referencias
- Publication 946, How to Depreciate Property — el sentido contable y fiscal de la palabra depreciación, en el que la tasa la fijan unas reglas y no se observa en un mercado, que es precisamente el sentido que esta página no usa — Internal Revenue Service (Estados Unidos)
- Publication 551, Basis of Assets — cómo se determina la cifra de partida de un vehículo cuando se usa en una actividad económica, incluidos los gastos que se suman al precio de compra en lugar de tratarse por separado — Internal Revenue Service (Estados Unidos)
- Real Decreto 1514/2007, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad — las definiciones de amortización, vida útil y valor residual con las que se construye una tabla de depreciación, y la diferencia entre la amortización lineal y los métodos decrecientes — Boletín Oficial del Estado (España)