Calculadora de productividad
Resultado
Producción por hora
- Minutos por unidad
- 2,00
- Porcentaje del objetivo de producción
- 85,71 %
- Horas al ritmo objetivo
- 34,29
La productividad laboral es la producción por hora trabajada: lo que produce un equipo, una línea o una economía por cada hora que se dedica a producir. Las horas son la parte que en la práctica se deja fuera. Dividir la producción entre el número de personas da una cifra que se mueve cuando alguien trabaja a tiempo parcial y que no se puede comparar entre negocios donde una semana laboral significa cosas distintas; dividir entre las horas trabajadas no tiene esos problemas y es la medida sobre la que están construidas las propias estadísticas de productividad. Introduce la producción total, las horas trabajadas y un ritmo objetivo, y esta página devuelve la producción por hora, los minutos que cuesta cada unidad, el porcentaje del objetivo que alcanza ese ritmo y las horas que la misma producción necesitaría al ritmo objetivo.
Las mismas 40 horas produciendo cinco volúmenes distintos
| Producción total | Producción por hora | Minutos por unidad | Horas al ritmo objetivo |
|---|---|---|---|
| 600 | 15 | 4 | 17.14 |
| 900 | 22.5 | 2.67 | 25.71 |
| 1200 | 30 | 2 | 34.29 |
| 1500 | 37.5 | 1.6 | 42.86 |
| 1800 | 45 | 1.33 | 51.43 |
El eje es la producción, con las horas y el objetivo en los valores por defecto de la calculadora, así que quien lea puede reproducir cualquier fila cambiando un solo campo. La segunda y la tercera columna son el mismo ritmo en dos unidades, y leerlas juntas es la forma más rápida de notar qué significa una cifra de productividad: 45 unidades por hora es una unidad cada 1,33 minutos, que es un paso que alguien puede imaginarse, mientras que 45 por hora no lo es. La cuarta columna es donde esta tabla se gana su sitio, porque se mueve en dirección contraria a la primera: a medida que el volumen sube de 600 a 1800, las horas que el mismo trabajo necesitaría al ritmo objetivo suben de 17,14 a 51,43, así que el déficit crece con el volumen. Una brecha entre el ritmo alcanzado y el objetivo cuesta más cuanto más produces, y esa es la razón aritmética de que una brecha de productividad persistente se convierta en un problema de capacidad y no en un problema de informes. La fila central es el caso por defecto, y la primera es sobre la que conviene comprobar la aritmética: 600 unidades en 40 horas son 15 por hora, y 60 dividido entre 15 son exactamente 4 minutos.
Fórmula
Producción por hora = producción total ÷ horas trabajadas; minutos por unidad = 60 ÷ producción por hora; porcentaje del objetivo = producción por hora ÷ producción por hora objetivo × 100; horas al ritmo objetivo = producción total ÷ producción por hora objetivo
- Total output
- Lo que se produjo en el periodo, en la unidad en la que se cuente el trabajo: unidades montadas, llamadas atendidas, pedidos preparados, expedientes cerrados, dinero de ventas. No tiene por qué ser un número entero, porque mucha producción se mide en peso, longitud o dinero, y la página acepta decimales exactamente por eso. Lo que importa es que se use la misma unidad para la producción, las horas y el objetivo.
- Hours worked
- Las horas que de verdad se dedicaron a producir esa cantidad, entre todos los implicados. La comida, la formación, la espera de materiales y una máquina parada no son horas de producción, y contarlas como tales baja la cifra sin que nada haya ido mal. Cuando las horas están mal, la cifra de productividad está mal en la misma dirección, y ninguna aritmética posterior lo arregla.
- Target output per hour
- El ritmo con el que te comparas: un plan, un periodo anterior, una referencia del oficio o la cifra de un competidor. Es un campo y no un estándar incorporado a la página, porque un ritmo bueno para un tipo de trabajo es malo para otro; y tenerlo como entrada hace que el mismo panel responda a la vez qué ritmo se llevaba y a qué distancia está de lo que se pedía.
- Output per hour
- La cifra de productividad propiamente dicha: producción dividida entre horas. Es el número que se puede comparar entre equipos, sedes y periodos, y el que hay que mirar cuando se ha introducido un cambio, porque es la única cifra del panel que ya está normalizada por el tiempo que entró.
- Minutes per unit
- El mismo ritmo expresado como tiempo en lugar de como cantidad, y derivado de la producción por hora ya impresa y no de la división en bruto, para que las dos cifras del panel concuerden entre sí. Es la versión de la respuesta sobre la que puede actuar quien está en la línea: un ritmo de 30 por hora es un objetivo, y dos minutos cada uno es un paso.
- Share of target
- El ritmo alcanzado como porcentaje del ritmo objetivo. Por debajo de 100 significa que no se llegó; por encima, que se superó, y la cifra no se recorta ahí, porque batir un objetivo por un factor de tres es información y no un error. Un ritmo lo bastante bajo frente a un objetivo alto redondea a cero, y también se imprime en vez de esconderse.
- Hours at the target rate
- Cuánto habría tardado la misma producción al ritmo objetivo. Es la diferencia entre los dos estados del mundo dicha en la unidad que cuesta dinero, lo que la convierte en la más útil de las cuatro cifras para decidir si invertir en alcanzar el objetivo.
Úsala para comparar la productividad entre equipos, sedes o periodos en una escala que no esté distorsionada por cuánta gente o cuántas horas hubo, y para convertir un ritmo en el paso al que puede trabajar una persona. Es también la comprobación que hay que hacer antes de una decisión de plantilla: la cifra de horas te dice qué se está gastando para producir qué, y la columna del objetivo te dice cuánto costaría en tiempo la misma producción si se cumpliera el ritmo. Tres cosas que tener presentes. La producción tiene que contarse de forma consistente: un cambio en lo que cuenta como unidad moverá la cifra más que cualquier cambio real de productividad, y parecerá una mejora de rendimiento cuando es un cambio de definición. Las horas tienen que ser horas de producción y no horas de presencia. Y la cifra es un cociente, así que calla sobre la calidad: un equipo que produce el doble por hora enviando defectos ha mejorado su productividad y dañado su negocio, y nada en este panel lo dirá. Fíjate además en que dos de los cuatro resultados se derivan del mismo ritmo, así que un cambio en la producción o en las horas mueve los cuatro a la vez: no hay ninguna combinación de entradas en la que el ritmo no cambie y los minutos por unidad sí.
Ejemplos resueltos
El caso por defecto: 1200 unidades en 40 horas frente a un objetivo de 35 por hora
- Producción por hora: 1200 ÷ 40 = 30
- Minutos por unidad: 60 ÷ 30 = 2
- Porcentaje del objetivo: 30 ÷ 35 × 100 = 85,714 %, impreso como 85,71
- Horas al ritmo objetivo: 1200 ÷ 35 = 34,286 horas, impreso como 34,29
Las dos últimas líneas son el mismo hecho desde dos lados: el equipo está al 85,71 % del objetivo, y alcanzarlo habría llevado 34,29 horas en vez de 40. Las 5,71 horas de diferencia son lo que cuesta en tiempo ese déficit, y es el número que llevar a una conversación sobre por qué el ritmo está donde está, mucho más concreto que un porcentaje.
Un número redondo: 900 unidades en 40 horas frente a un objetivo de 30
- Producción por hora: 900 ÷ 40 = 22,5
- Minutos por unidad: 60 ÷ 22,5 = 2,6667 minutos, impreso como 2,67
- Porcentaje del objetivo: 22,5 ÷ 30 × 100 = 75 %
- Horas al ritmo objetivo: 900 ÷ 30 = 30
Un ritmo de 22,5 por hora es una unidad cada 2,67 minutos, que es la misma afirmación y una mucho más fácil de comprobar contra un reloj. Este ejemplo es también donde se ve el redondeo: dos minutos y dos tercios es lo que tarda de verdad el trabajo, y 2,67 es lo que el panel puede imprimir sin insinuar una precisión que la entrada no tiene.
Un periodo largo: 2500 unidades en 160 horas
- Producción por hora: 2500 ÷ 160 = 15,625, impreso como 15,63
- Minutos por unidad: 60 ÷ 15,63 = 3,8388 minutos, impreso como 3,84
- Porcentaje del objetivo: 15,63 ÷ 18 × 100 = 86,833 %, impreso como 86,83
- Horas al ritmo objetivo: 2500 ÷ 18 = 138,889 horas, impreso como 138,89
Los minutos por unidad se calculan a partir de 15,63 ya redondeado y no de 15,625, y en este caso eso no cambia los dos decimales mostrados. Es deliberado y no una casualidad: el panel está construido para que todas las cifras se puedan comprobar a mano contra las demás a partir de los números impresos, sin una discrepancia de última cifra que explicar, y conviene conocer el caso en el que el redondeo sí se nota.
El caso en el que el redondeo se nota: 100,05 unidades en 30 horas
- Producción por hora: 100,05 ÷ 30 = 3,335, impreso como 3,34
- Minutos por unidad: 60 ÷ 3,34 = 17,964 minutos, impreso como 17,96
- Porcentaje del objetivo: 3,34 ÷ 3,5 × 100 = 95,428 %, impreso como 95,43
- Horas al ritmo objetivo: 100,05 ÷ 3,5 = 28,586 horas, impreso como 28,59
Este es el ejemplo que hay que leer si alguna vez compruebas el panel con una calculadora y te sale otro dígito final. Dividir 60 entre 3,335 sin redondear da 17,99 minutos, y la página imprime 17,96, porque los minutos se derivan del ritmo tal como se imprime y no de la división en bruto. La regla que hay detrás es que el panel es internamente consistente: 3,34 por hora y 17,96 minutos por unidad son la misma afirmación, y no lo serían si las dos cifras se redondearan desde puntos de partida distintos.
Un ritmo lento frente a un objetivo ambicioso: 100 unidades en 12 horas
- Producción por hora: 100 ÷ 12 = 8,333, impreso como 8,33
- Minutos por unidad: 60 ÷ 8,33 = 7,2029 minutos, impreso como 7,2
- Porcentaje del objetivo: 8,33 ÷ 10 × 100 = 83,3 %
- Horas al ritmo objetivo: 100 ÷ 10 = 10
Ocho unidades y un tercio por hora es una unidad cada 7,2 minutos, y el objetivo de diez por hora es una cada seis: una brecha de 1,2 minutos por unidad mucho más fácil de atacar que un porcentaje. Comparar la primera y la última línea da también su escala: doce horas de trabajo que al ritmo objetivo serían diez, así que el déficit cuesta dos horas en el periodo y no un déficit vago.
Limitaciones
Un cociente entre producción y horas vale lo que valgan los dos números que entraron en él. La producción tiene que contarse igual en todos los periodos que se comparen, y cualquier cambio en lo que cuenta como unidad, como terminado o como trabajo rehecho moverá la cifra sin que nada haya cambiado en el taller. Las horas tienen que ser horas de producción: el tiempo esperando, en formación o parado por una avería no es tiempo produciendo, y si incluirlo es una decisión que hay que tomar de forma consistente y dejar dicha, porque cambia la respuesta. La medida no dice nada de la calidad, la seguridad ni el costo, así que puede mejorar mientras el negocio empeora: producir más unidades por hora que luego hay que rehacer es una caída de la productividad útil que esta aritmética registrará como una subida. Es además una cifra de corto plazo: la productividad suele bajar mientras se aprende un proceso nuevo o se forma un equipo nuevo y sube después, así que un solo periodo es una base débil para una conclusión. Y no es comparable entre tipos de trabajo distintos, que es para lo que está el campo del objetivo y no una tabla de referencias.
Preguntas frecuentes
- ¿Hay que medir la productividad por persona o por hora?
- Por hora, siempre que se disponga de las horas. Dividir entre el número de personas hace que la cifra se mueva por razones que no tienen nada que ver con la productividad: alguien a tiempo parcial, un recién incorporado en formación o un turno con menos gente del necesario la cambian, y la comparación entre dos sedes con patrones de trabajo distintos no significa nada. Las horas trabajadas son el denominador que usan las propias estadísticas de productividad, y es el que responde a la pregunta que la gente hace de verdad cuando pregunta por la productividad de sus trabajadores.
- ¿Qué cuenta como horas trabajadas?
- Las horas que se dedicaron a producir esa cantidad, y nada más: el tiempo esperando materiales, en reuniones que no eran del trabajo, en formación o parado porque el equipo estaba averiado no es tiempo produciendo. Si contar el tiempo indirecto es una decisión real con dos respuestas defendibles, pero tiene que aplicarse igual todas las veces: un periodo medido de una forma y otro medido de la otra diferirán más que el cambio que se está buscando. Sea cual sea la convención, la aritmética de aquí no puede decirte cuál fue, así que anótala junto a la cifra.
- ¿Por qué los minutos por unidad no coinciden con mi propia división?
- Porque los minutos se derivan de la producción por hora tal como se imprime y no de la división sin redondear. En el ejemplo de 100,05 unidades en 30 horas el ritmo es 3,335 y la página imprime 3,34; sesenta dividido entre 3,335 son 17,99 minutos, y sesenta dividido entre 3,34 son 17,96, que es la cifra que aparece. La elección es deliberada y hace que el panel sea coherente consigo mismo: el ritmo y el tiempo por unidad que están en pantalla son la misma afirmación sobre el mismo paso, así que quien comprueba uno contra el otro los encuentra de acuerdo en vez de a media centésima.
- ¿Se puede comparar la productividad entre dos tipos de trabajo distintos?
- No directamente, porque las unidades son distintas: expedientes por hora y toneladas por hora no son la misma cantidad y ninguna aritmética las hace iguales. Lo que sí se puede comparar es la distancia de cada área a su propio objetivo, y por eso el ritmo objetivo es un campo de esta página: ponlo en lo que se espera de ese trabajo y el porcentaje del objetivo pasa a ser comparable aunque los ritmos de base no lo sean. Esa comparación trata de qué tal lo está haciendo cada área frente a lo que se le pidió, que suele ser la pregunta que hay detrás de la petición.
- ¿Una producción por hora más alta significa que el negocio va mejor?
- Significa que sale más producción de las mismas horas, que es un componente de ir mejor y no todo. La calidad, la seguridad, el desperdicio, el trabajo rehecho y el costo de las entradas quedan fuera de este cociente, y el ritmo se puede subir recortando en cualquiera de ellos. La productividad se lee mejor junto a una medida de si merecía la pena producir esa producción; por sí sola es un ritmo, y un ritmo no es un veredicto.
- ¿Por qué el porcentaje del objetivo no se recorta al 100 por ciento?
- Porque superar un objetivo es información, y cuánto se superó es lo interesante. Un equipo al 240 % de un objetivo o bien ha recibido un objetivo demasiado bajo o bien ha cambiado la forma de trabajar, y las dos cosas son cosas que quieres que la página muestre en vez de redondear a un 100 satisfecho. El mismo razonamiento vale por el otro extremo: un ritmo tan pequeño frente a su objetivo que el porcentaje redondea a cero se imprime como cero en vez de esconderse, porque es el caso en el que el objetivo más necesita revisarse.
Referencias
- Principles of Economics 3e, 20.2 Labor Productivity and Economic Growth — defines labor productivity as the value created per unit of input and identifies output per hour worked as the measure of worker productivity — OpenStax, Rice University (United States)
- Principles of Economics 3e, 20.3 Components of Economic Growth — how output per hour, capital per worker and technology combine to raise the output of an economy, which is the same ratio applied at the scale of a country — OpenStax, Rice University (United States)
- Gross Domestic Product — the official measure of total output for an economy, which is the numerator when output per hour is worked out for a country rather than for a team — U.S. Bureau of Economic Analysis (United States)